
El entrenador de Alvarado habló sobre sus cuatro años como DT. Experiencias, aciertos, errores, alegrías y frustraciones. Un camino de aprendizaje que ya tiene dos títulos y un descenso, pero que recién comienza y con renovación de contrato
Apasionado. A punto tal que a veces parece obsesivo. Así vive el fútbol Gustavo Noto, entrenador del Alvarado campeón. El mismo que puso la cara en el descenso 2008/09; al que luego despidieron en el Argentino B. Pero el trabajo constante y la predisposición lo llevaron a trabajar a Racing de Olavarría, con quien logró el ascenso al Argentino A en la pasada temporada. Y ese titulo le dio el espaldarazo necesario para que lo volvieran a elegir para comandar al “Torito” y depositarlo nuevamente en la categoría que el propio Noto padeció.
Trabajo, progreso y sacrificio son palabras comunes en Gustavo Noto. Si bien como hincha, jugador y técnico es imposible desprenderlo de Alvarado, menos aún tras el reciente título, el exvolante central habló con El Atlántico sobre su carrera, pasando por alto cuestiones referidas a lo acontecido hace unos días, que se vuelven redundantes.
Sus inicios, decisiones, sensaciones en cada situación que le tocó vivir desde que es entrenador. Este es Gustavo Noto el entrenador, más allá de Alvarado.
“Cuando decidí ser técnico, todavía era jugador. Yo veía que ciertas cuestiones, desde el lugar del entrenador, se podían mejorar. Cuestiones tácticas que veía desde adentro. Me planteaba por qué no hacer esto o lo otro; ahí me di cuenta que de la única manera era siendo entrenador. Y todo se me dio muy rápido. Un sábado jugué para Alvarado en la Liga local (2008) y al otro ya estaba dirigiendo a Talleres. Si bien quería dirigir, no lo esperaba tan rápido. Hicimos una gran campaña y cuando estábamos por renovar, aparece la propuesta de Alvarado en el Argentino A (2008/09) con el equipo muy complicado. Me pudo, como siempre, y tomamos la posta, hicimos un trabajo formidable aunque nos tocó descender. Después surgió la chance para rearmar el plantel para el Argentino B. Apostamos mucho a jugadores locales por el presupuesto bajo que manejaba por entonces la dirigencia. Si bien desde el trabajo y el proyecto a futuro era bueno, no nos salieron las cosas. Recuerdo que el último partido fue con Ferro, en Olavarría, que empatamos con 10 jugadores locales más Gabriel Christovao y al regreso la dirigencia me comunicó que decidió cambiar de rumbo. Justo cuando se venían tres partidos seguidos de local y con el equipo en levantada. Eso nos golpea nuevamente como cuerpo técnico porque veníamos del mazazo del descenso”, contó sobre sus inicios.
- Ahí volvés a empezar, en San Lorenzo.
- Ahí empezamos de cero nuevamente y se hizo un trabajo formidable, con un año completo, no sólo en Primera sino también por lo que pudimos mejorar y aportar desde las divisiones formativas. De ese equipo tengo un hermoso recuerdo y terminó todo con una buena relación. Más allá de los resultados, el trabajo en San Lorenzo fue muy bueno. Se reformularon muchas cosas y se impuso una línea de trabajo que continúa hoy Osvaldo (Nartallo). Se logró que un chico formado en el club, debute en San Lorenzo de Almagro en Primera División como Matías Catalán. Confieso que nunca me puse tan nervioso ni como técnico ni como jugador, como el día en el que debutó por la Copa Argentina ante River. Fue una sensación de ansiedad y nerviosismo para que las cosas le salieran bien a un jugador con el que participamos en su formación. Por eso digo que los resultados confunden. Por eso, si creo que por haber logrado dos ascensos, estoy hecho en la categoría, estoy errado. Me quedan muchísimas cosas por corregir, por aprender.
- ¿Cómo se dio la posibilidad de dirigir a Racing de Olavarría?
- Volvimos a apostar a la continuidad en un equipo local y surge la posibilidad de Racing de Olavarría, que se presenta, no por los logros conseguidos, sino por el conocimiento de los jugadores que estaban y el “profe” Casaprima. El trabajo te da la posibilidad de seguir trabajando y el no hacerlo, te da la posibilidad de no trabajar. El conocimiento que tenían esos jugadores sobre nuestro trabajo como cuerpo técnico nos avaló para suceder a (Duilio) Botella y hacer algo histórico con Racing. El equipo estaba armado, no estaba bien y se logró el ascenso, impensado, una locura. Después decidimos descansar y me vuelve a tocar esta temporada Alvarado en un momento impensado porque el equipo venía bien, no se preveían cambios. Yo sabía que algún día iba a volver, pero no tan rápido porque estaba Luis (Murúa) trabajando y de afuera las cosas se veían bien. En poco tiempo hemos vivido cosas que otro cuerpo técnico no lo viven en toda una carrera.
- Se dice que se aprende más de los golpes que de los éxitos, ¿pudiste aprender algo del descenso, cuando el dolor personal fue tan grande?
- En el momento no, pero después del duelo llega el análisis. Lo que te voy a decir quizás resulte extraño. Si analizo los trabajos realizados en mis distintas etapas como entrenador, llego a la conclusión de que el mejor trabajo que hicimos fue con Alvarado en ese Argentino A. El grupo y el cuerpo técnico dio lo máximo. No podíamos trabajar más de lo que se hizo. Desde lo profesional, el mejor trabajo que hicimos fue ese, no tengo ninguna duda. Por eso sostengo que el resultado no es el veredicto real. No estuvo todo bien lo que hizo Alvarado porque salió campeón. Si pensamos eso, no es correcto. Y tal vez, equipos que fueron eliminados antes hicieron un trabajo previo superior al nuestro. Aquel certamen (Argentino A 2008/09) se dividió en cuatro ruedas. Y si se hubiese computado solamente la última, Alvarado hubiera terminado en el primer puesto de la tabla general, por lo que podría haber jugado por el ascenso a la B Nacional. Entonces, eso es lo que uno tiene que analizar y por eso digo que el trabajo fue muy bueno.
- ¿Fue la mayor enseñanza en tu corta carrera de entrenador, teniendo en cuenta que recién comenzabas?
- Lo que más enseñanza me dejó fue cuando me despidieron de Alvarado. Después de ese duelo y de un análisis exclusivamente deportivo y profesional, ese dolor fue el que más me hizo crecer, lo que mayor enseñanza me dejó de cara al futuro. No sólo la mera despedida. Yo soy un tipo muy leal y los que somos así entendemos que todo el mundo es leal y no es así.
- Si no fueron leales, ¿por qué decidís volver para esta temporada?
- Fue rapidísimo. Yo estaba en la cancha, como hincha, en el último partido que dirige Luis (Murúa). A los dos días me llaman por teléfono y me sorprende. Hablé con Luis, que ya estaba en Necochea yéndose. Interiormente quería tener la posibilidad de demostrar mi capacidad. Además, no hay mucha salida laboral en Mar del Plata, más aún para mí que Aldosivi es un no rotundo y para vivir de esto tenés que esperar irte a otra ciudad. Me gustó porque había un plantel bueno y volví porque Alvarado para mí es especial.
- ¿Sos consciente de que el salto del Argentino B al A es muy grande?
- Alvarado termina de participar en un torneo semiprofesional que, en algunos aspectos roza lo amateur en cuanto a estructura, los arbitrajes, los rivales. Esto es otra cosa, por algo hay 13 contratos que deberán presentarse. La infraestructura no tiene nada que ver con la del Argentino B, en cuanto a la jerarquía y categoría de los jugadores; desde lo físico no se pueden dar las ventajas que podés dar en el B; hay que crecer y mucho desde lo táctico. Va a ser difícil, el cambio va a ser brusco para todos y hay que estar preparados. Uno de los motivos por los cuales no seguimos en Racing de Olavarría fue que no veía al club preparado estructuralmente para afrontar un Argentino A, y de hecho sufrió mucho las consecuencias económicas. Hizo un gran torneo a partir del grupo humano y de jugadores que manejan el vestuario, que es un capital impagable que tienen. Ojalá podamos en Alvarado estar a la altura de las circunstancias. Desde la capacidad nuestra seguiremos dando pruebas porque eso nos pasa a los entrenadores jóvenes, que recién estamos arrancando.
- ¿Te molesta que te pongan a prueba casi de forma constante?
- Sigo pensando de la misma manera que cuando arranqué en Talleres. Seguramente acumulé experiencias, conocimientos, pero no me tiembla el pulso a la hora de tomar una determinación. Tal vez el común de la gente me ve joven y piensa que tengo que estar dando exámenes, pero no me molesta. Las puertas de los lugares donde yo trabajo, están abiertas para todos y pueden ir a comprobar mi forma de trabajo. Después del resultado puesto, las conclusiones son fáciles de sacar. Me parece que no hay que medir la capacidad que tenga cada uno a partir de la experiencia. En cuatro años he tenido experiencias que entrenadores, que me doblan en edad, no han vivido.
- Sobre todo, dos ascensos al Argentino A en un año…
- Nosotros siempre apostamos al trabajo. El día a día, planificar, estar encima del jugador son cuestiones determinantes. En todos los clubes siempre trabajamos de la misma manera y me entrego por completo. La predisposición al trabajo es total. Es fundamental tener buenos jugadores, un grupo humano importante, una dirigencia que apoya, pero también el trabajo del entrenador y su cuerpo técnico es determinante. Aposté, apuesto y seguiré apostando a eso en el club y la categoría que me toque estar. Y el real juez de esto es el jugador, más allá de los resultados, que te pueden dar más o menos jerarquía, críticas y cariño de la gente. Acá, si un cuerpo técnico trabaja bien o mal, lo puede determinar el jugador. Dos ascensos consecutivos, con dos equipos diferentes y ya armados es muy difícil y haberlo logrado significa que algo debemos tener.
- ¿Los éxitos te invitan a seguir creciendo?
- Voy a ver partidos de Liga local e intento ponerme en la cabeza del entrenador, voy a ver partidos a nivel de selecciones y pienso lo mismo, entrenamientos de equipos de Primera como también clínicas y prácticas de básquet. Todo eso es una información que debo tener para seguir creciendo.
- ¿No te relajás nunca?
- Yo digo que en esto no podés. A veces pienso que no debo, pero estoy hablando con vos acá y se me cruzan imágenes de futuros trabajos, jugadores, lugares de entrenamiento. Pero eso me hace crecer constantemente y es la única manera que tengo de demostrar mi capacidad. Probando, viendo, averiguando, estando a full en esto que es muy dinámico, es la única forma de crecer.
- Ahora tenés la posibilidad de elegir un plantel a la altura de un Argentino A, quizás sea una nueva prueba como entrenador.
- Sí, puede ser. Es un feo momento porque tenés que tomar determinaciones y jugadores que han tenido una temporada brillante, no se adaptan al medio, a la ciudad, al grupo. Es una responsabilidad fuerte y que no te asegura el éxito. Por eso hay que tratar de ser claros en los objetivos. Cuando armamos ese plantel del Argentino B con Alvarado, tras el descenso, la dirigencia me comunicó el presupuesto, bajo por cierto, y les dije que había mayores en la categoría y por eso hubo chicos de la Liga local, y no alcanzó.
- ¿Y el próximo objetivo cuál es?
- Alvarado va a participar de un torneo súper profesional, donde tiene que tener como objetivo mantener la categoría. ¿Por qué? Simplemente porque cuando ascendió aquella vez, pensó rápidamente en la primera B Nacional, en el clásico con Aldosivi y se pasaron por alto un montón de cosas. No hay que remarcar esos errores. Hay que tratar de no volver a cometerlos.
- Las continuidades de algunos futbolistas será un tema a tener en cuenta por estos días.
- A partir de ahora se va a pensar y trabajar de una manera responsable, seria, como la competencia lo amerita. Va a haber jugadores que se irán por crecimiento individual, otros que nosotros no vayamos a tener en cuenta, pero es muy prematuro hablar de eso cuando mi continuidad aún no está definida. Ojalá podamos seguir y armar el cuerpo técnico que queremos y Alvarado merece. A partir de eso formaremos el plantel, depuraremos y traeremos jugadores que realmente refuercen el equipo con la aspiración de mantener la categoría.
Las claves del ascenso, según Noto
“En principio, grandes jugadores, con mucha jerarquía. También, el apoyo de Facundo (Moyano) fue determinante desde lo económico y la planificación. Por citar un detalle reciente nos dio la posibilidad de viajar con mucha anticipación a Cipolletti para conocer las condiciones (climáticas y césped sintético) en las que íbamos a jugar la final. Ahí empieza jugar la responsabilidad nuestra. Cualquier otro entrenador se hubiera quedado hasta el jueves viviendo la euforia que vivía la gente y nosotros tuvimos la capacidad de decidir salir antes, aislarse un poco y trabajar en el piso donde íbamos a jugar. Cuando se dan todas esas situaciones, las cosas se pueden lograr.
La entrega de los jugadores fue fundamental. Y la calma que ellos mantuvieron en los partidos decisivos.
El apoyo de la gente en algunos partidos jugó a nuestro favor como frente a Once Tigres en el Minella. Ahí nos dimos cuenta que estábamos en franca levantada, con el equipo a punto para pensar en lo que venía y que podíamos llegar a esto.
El hecho de cada despedida y sobre todo la última, que fue emocionante. La gente fue importante, como todos que hemos hecho algo en pos de esto.
Y no me quiero olvidar de Luis Murúa. El armó este plantel, eligió a estos jugadores, inició el proceso. Cuando me tocó sucederlo fue una presión extra. Tenemos una relación muy buena, más allá de que por ahí alguno piensa que no es tan así, y hablo siempre con él. Es una persona que respeto mucho y siempre digo que si lo hubiera conocido antes en mi etapa de jugador, me hubiese ido mejor. Encontré tarde en el fútbol al tipo que veía y pensaba el fútbol de la misma manera que yo. Para él quiero hacer una mención especial y este logro es un 50 y 50 de cada uno”.
Renovación confirmada
Se caía de maduro. La continuidad de Gustavo Noto era casi un hecho, al momento que se consumó el ascenso al Argentino A. Pero faltaba la confirmación. La misma llegó este jueves tras la reunión con Facundo Moyano. El entrenador renovó su vínculo, comandará al equipo y expresó: “Quiero definir cuestiones con él, que es la persona con la que solo tengo palabras de agradecimiento. El respeto que tuvo conmigo es para remarcarlo. Ojalá, ya como hincha digo esto, pueda seguir muchos años más en Alvarado y se de la posibilidad que sea presidente porque le haría muy bien al club y a Mar del Plata”.
Noto, tras el ascenso con Racing de Olavarría, no continuó en el “Chaira”. Eso generó algunas dudas. El motivo, en aquel momento fue que el propio entrenador observó algunas carencias y decidió dar un paso al costado.
Evidentemente, en su club, su ciudad, algunas cuestiones podrían pasarse por alto. Aunque Moyano, al parecer, le dio ciertas garantías para que Noto confirme su continuidad.
Si bien no hay fecha fijada, la pretemporada comenzaría el 20 de julio. Este fin de semana esta cuestión será informada, como así también la lista de jugadores prescindibles y las incorporaciones que pretende el cuerpo técnico.
“El sábado definimos todo”, fue la única respuesta de Gustavo Noto a El Atlántico ante cada pregunta puntual respecto a futbolistas. Una suerte de evasiva, para no dar lugar a hipótesis. En fin, como ocurre siempre en estas instancias de rearmado de un plantel. Entonces, este sábado en reunión con Moyano, se despejarán las primeras incógnitas.
traigan a daniel carou,media punta , enganche o delantero, que jugo en cipolleti, y hora sta en atlanta que descendio. murua ya lo quiso traer antes-
Noto , reforza màs la defenza ! Espero que los mejorcito que tuvimos en el argentino \\ b \\ se quede en el club.
fijate en arquero de circulo creo que es churrupit ,tiene vuelo nacional, internacional yse ataja todo y hace goles y
EVIDENTEMENTE PARA ESTA NUEVA CATEGORIA HABRA QUE REFORZAR EL PLANTEL.- CREO QUE HABRIA QUE TRABAJAR PARA QUE VUELVAN TRAPITO CEBALLOS, EVANGELISTI Y ASPRILLA.- ADEMAS CONSIDERO QUE SE NECESITAN DOS CENTRALES Y UN MEDIOCAMPISTA POR DERECHA.-
que bueno noto que te quedes! te banco! ojala pudieras traer a cambi,garcia lorenzo,dos grosos de la categoria!
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