El estadounidense manifestó su deseo de colaborar con Quilmes desde cualquier lugar. “Si Papá Rígano me dice que sea utilero, lo hago”, lanzó. En su último paso por Mar del Plata, a fines de 2010, recibió una ovación de la gente del “Cervecero” cuando fue de espectador a Once Unidos
Cuando puede, Milton Bell se hace un espacio para recordar su amor por Quilmes. A los 41 años demuestra una sensibilidad poco habitual, para expresar los sentimientos hacia un club que lo marcó en su carrera. En su último paso por Mar del Plata, a fines de 2010, recibió una ovación de la gente del “Cervecero” cuando fue como espectador a Once Unidos, mientras el equipo disputaba el TNA en una campaña que lo depositaría nuevamente en la “A”. Un año y medio después, Quilmes está nuevamente en la segunda categoría del básquetbol argentino. Y el estadounidense extiende su mano para ayudar en lo que se lo necesite. “Estoy disponible para ayudar al club otra vez, en lo que sea”, dijo el rasta, dispuesto a todo.
Días atrás, Milton se preguntaba en su cuenta de Facebook, con quién debía hablar para ayudar a Quilmes. Y el último miércoles, en diálogo con Tiempo Deportivo Radio (FM 99.9), volvió a dejar en claro sus buenas intenciones. “Uno tiene que llegar a la conclusión de que ayudar es ayudar como sea. Ya sea en la cancha, con la camiseta puesta o como técnico, transmitiendo mis experiencias y enseñándole a los chicos. Yo estoy disponible para ayudar en lo que sea”, señaló.
El estadounidense, que logró el ascenso a la Liga Nacional en 1999 con el “Tricolor”, explicó que se siente culpable por el momento de Quilmes. “No sé por qué me siento tan culpable, quizás por amor. Pero yo conviví con la gente cuando estuvimos en el TNA y cuando subimos también lo viví y sé cómo es. Sé que la gente de Quilmes tiene mucho amor para dar y quiero lo mejor para el club y para la gente. Si hay algo que yo puedo hacer, obviamente siempre estoy disponible para mi club”, manifestó.
Bell explicó que en su último paso por el país se asesoró para realizar los trámites y obtener la ciudadanía argentina. “La última vez que fui estuve tratando de hacer los papeles. Trabajé con un abogado para tratar de jugar como nacional. Yo creo que, al tener tantos años jugando en la Argentina, el proceso para mí puede ser un poco más fácil. También porque estuve casado en el país”, señaló. Y recordó su gran relación con el directivo quilmeño Oscar Rígano, quien volvería a hacerse cargo del básquet del club. “Si yo tengo que jugar como criollo en el club, me gustaría charlar con ‘Papá Rigano’ para saber cómo puedo ayudar. No se si puedo, pero obviamente sería un honor trabajar con ‘Papá Rígano’ en el club. Yo extraño esos tiempos con la gente de Mar del Plata y con el equipo cuando estaba arriba. Y cada vez que veo algo más de Peñarol y cómo se habla de nosotros, me duele un poco”, explicó Milton.
Por último, el estadounidense dejó en claro que espera el llamado para dar una mano de cualquier manera: “Rígano me conoce muy bien y sabe que yo siempre hago lo que me ordene. Si me dice, ‘Che Milton, hacé de utilero’, como mi Papá Gallego (Miguel Mira), yo lo hago. Si quiere que lleve las toallas lo hago, como sea. Yo tengo tanto respeto por él y creo que me conoce tanto, que sabe dónde está mi corazón. Estoy disponible para ayudar al club otra vez, en lo que sea”.
milton gracias por tanto amor para el club, los verdaderos hinchas se ven en las malas como vos lo haces. genio
IDOLO TOTALMENTE GRACIAS ETERNAMENTE
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