
Lo aseguran las empresas del sector. Más allá de la suspensión del paro por parte de los estibadores, aún persisten trabas a exportaciones de Somu y el conflicto de camioneros con harineras. Además problemas en Saon y Simape
Aunque es innegable que la decisión de los estibadores del Sindicato Unido Portuarios Argentino (Supa) de levantar el bloqueo en el Puerto descomprimió notablemente el conflicto en el sector, los empresarios -lejos de mostrarse tranquilos- advirtieron que “se resolvió solo uno de todos los problemas” y todavía se desconocen los montos de pérdidas de mercadería. Con este escenario, reiteraron la necesidad de soluciones para normalizar la situación.
Tras diez días de tensión y conflicto en el Puerto por el bloqueo llevado delante por los estibadores nucleados en Supa en reclamo de jubilaciones dignas, el levantamiento de la medida -si bien alivió un poco los ánimos- no fue suficiente para los empresarios. Es que, según explicó a El Atlántico el presidente del Consejo de Empresas Pesqueras Argentinas (Cepa), Oscar Fortunato, “la realidad es que esta medida causó mucho daño y todavía no sabemos el monto de la pérdida; igualmente nosotros seguimos preocupados porque, como ya dijimos, que se haya arreglado esto no implica que todo esté solucionado”. Así, el presidente de Cepa remarcó la complejidad del presente portuario cuando sostuvo que nunca antes habían tenido tantos problemas juntos, en referencia a los otros frentes de conflicto, encabezados por el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (Somu), camioneros de tres harineras, el Sindicato Argentino de Obreros Navales (Saon) y -de no llegarse a un acuerdo finalizada la conciliación obligatoria- del Sindicato Marítimo de Pescadores (Simape).
“Se finalizó un problema concreto, ahora los armadores están trabajando, sacando el pescado de los barcos, pero la verdad no sabemos cuánto de eso se va a perder”, puntualizó, para luego agregar que, a su parecer, “la gran mayoría ya se echó a perder”. Además, Fortunato agregó que, ahora, la situación más compleja está dada por la medida de Somu, gremio que –desde el 26 de abril- no embarca ningún “tipo de pescado molusco, harina de pescado o derivados para exportación”. “Para nosotros eso es gravísimo porque la industria pesquera es una industria que exporta el 95% de lo que elabora, si no cargamos no podemos cobrar y si no lo hacemos ni trabajamos hay un problema financiero que se traslada a un problema económico y que pone en pie de crisis a las empresas pesqueras”, graficó.
Por su parte, el presidente de la Asociación de Embarcaciones de Pesca Costera -Mariano Retrivi- coincidió con lo expresado por su par de Cepa y entendió que la situación actual debe tener una resolución, porque no se puede continuar con un panorama como el actual. “Tenemos muchos frentes de conflicto y así es imposible que no haya pérdidas; esto debería ser algo que todos cuiden, porque son puestos de trabajo”, apuntó al respecto, luego de confirmar que el Puerto amaneció levemente reactivado, por el desbloqueo de Supa, pero que se avecinan otros inconvenientes, además de los actuales.
MISMO ESCENARIO, DISTINTOS RECLAMOS
EL BLOQUEO DEL SOMU
Desde el pasado 26 de abril el Somu mantiene su decisión de “proceder a no embarcar ningún tipo de pescado, molusco, harina de pescado o derivados, a partir de las cero horas”, tal y como indicaron en un comunicado.
Así, según explicaron, la medida fue tomada como consecuencia de la reticencia de las cámaras empresariales de la pesca de Mar del Plata y de la Patagonia, a la apertura de negociaciones salariales con esta entidad sindical. Hasta el momento, se desconoce por cuanto tiempo se extenderá esta medida, que afecta a todos los puertos del país y que ha sido resultado del fracaso en las negociaciones.
Consultado al respecto, el secretario general del gremio -Omar Suárez- fue, como de costumbre, tajante. “Nosotros no ‘mantenemos’ nada, simplemente hacemos lo que corresponde; habría que preguntarle a los empresarios, ellos son los que tienen las respuestas”, afirmó a modo de ratificación de la medida. En paralelo, Oscar Fortunato adelantó que esta semana se abriría la paritaria con el sindicato, acción que le resultó por demás indiferente a Suárez. “No me importa una discusión salarial, yo estoy hablando de que las patronales “han hecho oídos sordos a nuestras intimaciones en relación a las deudas que mantienen en concepto de aportes y contribuciones, llevando a nuestro sistema de obra social al borde del quebranto y manteniendo deudas salariales con los trabajadores abonando los salarios fuera de término en forma constante”.
Así las cosas, el gremio mantiene la materia prima en las cámaras frigoríficas y en las bodegas de los buques, porque, según dijeron, “la misma representa la garantía de los pagos y pertenece a los trabajadores, por lo que la mercancía propiedad de las empresas queda bajo el control del sindicato”.
* POSIBLE MEDIDA DE SAON
La semana pasada la seccional local de Saon adelantó que el gremio analiza aplicar medidas de fuerza a la flota pesquera ante la falta de respuesta a sus peticiones salariales en la mesa paritaria con los prácticos de muelle, trabajadores representados por el sindicato. El viernes hubo una asamblea y los delegados convalidaron la idea de iniciar un plan de lucha en ambos frentes. Por ahora, el mismo no se aplicó, pero se espera que en breve se inicie la medida. Este lunes, el gremio elevó al Ministerio de Trabajo un acta en la que quedó sentado y detallado el reclamo salarial de los obreros navales -que alcanza un incremento del 30%- a la espera de una “oferta considerable” y superadora para los más de mil trabajadores del sector.
* LA SITUACIÓN EN LAS HARINERAS
Como consecuencia del “sistemático incumplimiento de la empresa”, hace dos semanas cerca de cincuenta trabajadores de Moliendas del Sur decidieron adoptar un paro por tiempo indeterminado frente a la sede que la harinera de pescado tiene en la tradicional banquina del puerto marplatense.
Es que, de acuerdo a lo que explicaron, la empresa debe a dos sueldos enteros a los empleados. “Estamos hablando de un mínimo de 11 mil pesos por cabeza. Los compañeros tienen derecho a percibir en tiempo y forma sus sueldos, y ante la desatención permanente de la patronal, nos vimos en la obligación de frenar el trabajo desde este lunes y hasta que haya una solución”, indicó al respecto el titular del Sindicato de Camioneros, Luis Martín. Además, los empleados de otras dos firmas del sector se solidarizaron con sus compañeros y adhirieron al paro.
* PARA SIMAPE, FINALIZA EL PLAZO
De acuerdo al cálculo que hicieron desde el sindicato conducido por Juan Domingo Novero, este viernes vence la conciliación obligatoria dispuesta por el Ministerio de Trabajo de la Nación, por lo que finaliza el plazo para la suspensión de medidas de fuerza. Así, de no llegarse a un acuerdo en el marco de la disputa salarial, existe la posibilidad de un nuevo paro, esta vez encabezado por el gremio de Pescadores.
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