
Iván Ojeda está acusado de “homicidio calificado” y este martes, cuando lo llevaban a la sala de audiencias, testigos intentaron atacarlo. Lo salvó la policía. Interviene el Tribunal 3
“Hijo de puta, nos mataste al chico” gritaron dos testigos a Iván Ezequiel Ojeda, y de inmediato intentaron agredirlo a golpes. Ocurrió en la mañana de este martes en Tribunales cuando el hombre, esposado, era llevado al Tribunal 3 para ser juzgado por el brutal crimen de su hijito, de 5 años, al que asesino a fines de 2010 en su casa de Rauch al 3200 en el barrio Belisario Roldán. El incidente se produjo en el pasillo del sexto piso obligando a la policía a incrementar la seguridad en la sala, con el apoyo de efectivos del Servicio Penitenciario a cargo de la custodia del sujeto.
El despiadado individuo, como lo informó El Atlántico, fue detenido al día siguiente del hecho, el 30 de diciembre de 2010. La policía lo sacó de abajo de la cama donde se había escondido junto al cadáver de la criatura. Precisamente los uniformados que practicaron el procedimiento fueron convocados para la audiencia de este miércoles a prestar declaración.
Todos sabían que Ojeda maltrataba al chico, pero nadie hizo nada. Y hoy la criatura está muerta y el padre frente a un Tribunal. Un caso más de violencia doméstica que se podía haber evitado.
El juicio, que se extenderá hasta el viernes, es presidido por los jueces Eduardo Oscar Alemano, Juan Manuel Sueyro y Aldo Daniel Carnevale, Secretaría de la doctora Ana Sabina Vázquez Vismara. La asistencia del despreciable sujeto está a cargo de la defensora oficial María Laura Solari.
En el inicio del debate, al fijar sus lineamientos, el fiscal del caso, doctor Juan Pablo Lódola, fue terminante. Adelantó que apunta a sostener los cargos por los que trajo a Ojeda a esta instancia: “Homicidio calificado”, figura que contempla la pena de cadena perpetua.
La audiencia de ayer fue abierta con la declaración de la ex concubina de Ojeda, Silvia Medina, quien no dudó en señalarlo como “violento y golpeador”. La mujer, víctima de permanente violencia de género, antes de ingresar al recinto se puso a llorar y se presentó ante el Tribunal bañada en llanto.
También declararon Nicolás Martínez, tío de la víctima que fue quien encontró el cuerpo del chiquito sin vida; Vanesa Schutrumpf lo culpó de ser un padre golpeador; José Daniel Baldobino, quien lo vio castigar al pequeño; Cintia Romero, hermana de la pareja del imputado; y Verónica González, cuñada del acusado.
El nombrado Ojeda, de 32 años, como lo informamos, llegó a esta instancia por resolución del juez de Garantías Juan Francisco Tapia, quien el 16 de mayo del año pasado elevó las actuaciones a juicio haciendo lugar al requerimiento del doctor Lódola. Este mismo magistrado, a fines de enero, había puesto al imputado bajo prisión preventiva, ordenando su alojamiento en la Unidad Penal 15.
LO ASESINÓ DE MANERA BRUTAL
El trágico hecho, como oportunamente lo informó El Atlántico, se produjo en las últimas horas del 30 de diciembre de 2010, en el interior de la vivienda ubicada en la zona de Rauch al 3200 entre San Lorenzo y Roca. En tales circunstancias el menor Braian Emanuel Ojeda fue asesinado a golpes, sufriendo graves lesiones en distintas partes de su cuerpo.
El cuerpo fue descubierto al día siguiente por su tío Nicolás Martínez. El chiquito estaba acostado en la cama, y a simple vista se podía observar los hematomas de las lesiones producidas en la cara, tórax, brazos y piernas. El hombre llamó a la policía constituyéndose en el lugar una comisión a cargo del entonces jefe de la Distrital Norte, comisario Carlos Cernadas.
Los efectivos iniciaron la requisa de la finca, procediendo a la aprehensión del sujeto que se había escondido debajo de la cama donde había puesto el cadáver.
Parecía drogado, pero posteriormente los médicos constataron que había ingerido medicamentos recetados a un familiar, que le produjeron un estado casi de inconciencia. Aún al día de hoy se desconoce si intentó quitarse la vida. Nunca lo quiso decir.
El sujeto, que en ese momento vestía remera gris, bermudas negras y zapatillas, no presentó resistencia, y tampoco artículo palabra alguna. Distintos testigos lo calificaron como “violento y golpeador”, e incluso quisieron lincharlo.
Cuando lo retiraron de la vivienda, los uniformados debieron evitar que los vecinos lo agredieran. Lo insultaron a más no poder y algunas personas trataron de pegarle cuando lo llevaban al patrullero. Sobre él recayeron todas las sospechas del crimen en ese momento.
Mientras tanto dentro de la casa se vivían escenas de hondo dramatismo con la llegada de familiares del nene. Ojeda fue derivado a la comisaría 12 donde se le iniciaron actuaciones por “Homicidio calificado por el vínculo”, en tanto que al cuerpo de nene lo trasladaron a la Morgue Judicial del Cementerio Parque donde la médica forense Ximena Vázquez (declara mañana) practicó la autopsia.
La profesional certificó que la muerte databa de una 10 horas, presentando el menor hematomas en el rostro, en el sector izquierdo del tórax, brazos, rodillas y piernas, y que el deceso se produjo como consecuencia de un fuerte golpe en la cabeza que le ocasionó una hemorragia cerebral.
TESTIGOS LO COMPROMETEN
Al declarar en el juicio, Nicolás Martínez manifestó que en las primeras horas de la mañana del 31 de diciembre de 2010, en momentos que se dirigía trabajar a la feria junto a su prima Vanesa Medina, ésta le manifestó que Ojeda no le había permitido ver al chico, por lo que el hombre decidió volver a la casa para ver como se encontraba el menor, hallándolo sin vida.
El testigo señaló al imputado como “agresivo y violento”, y aseguró que golpeaba al niño con frecuencia.
Por su parte Cintia Romero recordó que al pasar por la casa de su hermana Silvia (esposa de Ojeda), le preguntó por la criatura y le contestó “Me parece que Iván lo mató”. También confirmó que el sujeto “le pegaba al nene bastante seguido”.
Otra testigo, Verónica González, se refirió a que aquel 31 de diciembre, cuando se dirigía a la feria muy temprano, pasó por lo de su cuñado Iván quien le confesó que había golpeado a Braian y se iba a entregar a la policía. Le pidió que lo acompañara. Expresó la mujer que en una oportunidad vio al acusado pegarle al menor con un cinturón en la espalda.
Relató además lo violento que el tipo era con el pequeño. Contó que presenció otra golpiza describiendo que Ojeda atacó al chiquito a golpes, y le abrió la boca procurando arrancarle la lengua con una pinza. Todo esto mientras la víctima lloraba y gritaba enloquecida. Unos días antes, para Navidad, casi desfiguró a Braian golpeándole la cara contra la pared.
Por último Vanesa Schutrumpf culpó a Ojeda de ser un padre golpeador, mientras que Juan Daniel Baldobino se refirió a que días antes el menor había sido golpeado con un palo en la cabeza.
Después de observar lo declarado por los testigos se concluye en que todos sabían que Ojeda maltrataba con violencia a su hijito. Entonces cabe una pregunta: ¿Por qué nadie hizo nada?, ¿Por qué no se lo denunció y se lo separó de la criatura?.
En lo que hace a Ojeda, al ser indagado por el doctor Lódola –que llevó la investigación junto con su secretaria la doctora Mónica Duthey-- se negó a declarar, y tras la audiencia lo trasladaron a la Unidad 44 en Batán. Posteriormente el juez Tapia le dictó la prisión preventiva por “Homicidio calificado”, cargos por los que está siendo juzgado por el Tribunal 3.
Es una\, BESTIA\, tÃpico de COBARDE, agarraselas con una criatura indefensa, LACRA, pura LACRA. Me pregunto y la madre no veÃa que golpeaba a su HIJO?, y los demás familiares?, a ni uno se le ocurrió denunciar los malos tratos a su propio hijo?. ESO SE LLAMA COMPLICIDAD.
Tienen que darle de carce 180 años, cosa que no salga nunca más
Que vergüenza tenÃa que pasar esto por que, lo que sabÃan de esto son tan culpable como el padre, ya que no se lo sacaron, y donde estaba la madre.
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