
Tuvo que luchar Peñarol para ganar anoche. Nada le fue fácil al equipo marplatense, que en gran parte del partido corrió de atrás. Nunca se rindió y se quedó con una victoria tan justa como peleada, con Campazzo, Safar y Lamonte como puntales. Fue 91-86, por la 17º fecha
El bicampeón actual de la Liga Nacional sacó pecho y triunfó 91 a 86, en el marco de la 17º fecha de la segunda fase.
Fue el “Milrayitas” quien pisó fuerte en el comienzo del partido de la mano de un encendido Lamonte (9), para una ventaja inicial de 7-2 donde, con el correr de los minutos, O'Bannon (11) se encargó de reducir la diferencia a 1 (9-8). Sin embargo, el trámite se planchó en la mitad del cuarto, producto de algunos desaciertos en las ofensivas y la falta de puntería en los aros. No obstante, el local creció en el marcador y pasó al frente luego de un triple de Alejandro Diez (18-16).
Un doble de Lamonte y una bomba exterior de Stanic le dieron vida al segundo parcial (21-18). Diez (7), de gran segmento, se sumó desde lejos, pero inmediatamente contestó Ibarra y la diferencia quedó reducida a 2 (25-23). El juego se abrió, ambos equipos crecieron, aunque los de “Huevo” Sánchez parecieron más finos y asentados dentro del rectángulo. Por eso sacaron la máxima en cancha: 33-25. Pero con perseverancia, acompañados por dos triples de Safar e Ibarra, el conjunto de Hernández impuso una levantada de 10 a 2 e igualó en 35. Paridad que continuó hasta el final del primer tiempo y se plasmó en el tanteador: iguales en 42.
Leo Gutiérrez, hasta ahí desapercibido, entró en acción desde la línea de 6.75, a quien Campazzo (6) se le sumó por la misma vía, para marcar un próspero inicio en el tercer cuarto (48-42). Esa tónica continuó con el correr de los minutos, donde la visita se acomodó de una buena vez y lo plasmó en el score (58-52). Pero Peñarol volvió a dormirse y Boca lo aprovechó. Levantó psicológicamente y también desde el juego, por eso retomó el liderazgo con un parcial letal de 18 a 5 (70-65). Ante un rival perdido.
Los últimos 10 minutos continuaron con la intensidad del cuarto anterior. El elenco marplatense no se resignó y quedó a 2 (74-72) cuando Campazzo tomó la posta en un triple. Pero Stanic respondió y elevó la distancia a cinco (77-72). Precisamente fue el talento cordobés el que volvió a poner arriba a su equipo (79-78), esta vez desde la línea de simples. Y el cotejo se volvió de ida y vuelta, con las posibilidades intactas de ganar en ambas partes. La mano caliente de Safar y Campazzo, en el cierre, posibilitaron la victoria del inmediato seguidor de Obras Sanitarias.
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