Ginóbili habló en conferencia de prensa tras la resonante y ajustada victoria ante Puerto Rico y contó que fue “una definición con mayor presión que la final del séptimo partido con San Antonio en el 2005”
Manu y Lamas aparecieron sonrientes pero agotados. Y coincidieron también fuera de la cancha. En la conferencia de prensa posterior al sufrido triunfo ante Puerto Rico; la figura y el DT se sinceraron y reconocieron que el partido de este sábado fue el de mayor presión en sus colosales carreras.
"La presión de este partido fue enorme. Solamente había experimentado una situación parecida en el partido 7 de la final de la NBA en 2005, pero lo de este sábado lo fue más", se desahogó `Manu`, autor de 23 puntos (6 de 9 en triples).
El triunfo garantizó el pasaje a los Juegos olímpicos Londres 2012, y le generó al bahiense una sensación similar a la experimentada en aquel recordado séptimo encuentro decisivo ante los Pistons, cuando los Spurs ganaron por 81 a 74 y sumaron su segundo campeonato en la década.
"Desde que comenzamos con la preparación hace 45 días, sabíamos que el partido clave era el sábado 10. Y sabíamos también que debíamos cumplir el objetivo, porque no teníamos revancha. Estábamos ante una oportunidad única", se sinceró.
Y luego, amplió el concepto: "Estábamos ante 9 mil personas, nuestro público. Con muchos de nuestros familiares y amigos en las tribunas, no podíamos decepcionarlos", destacó.
El zurdo escolta contó que el tiro final de José Juan Barea que pegó en el soporte "me frenó el corazón". "Lo ví que iba bien enfocado y se me paralizó el corazón. Cuando la pelota pegó en el costado del cesto, me emocioné. Quería abrazarme con todos y lo hice", relató.
Con la inteligencia y aplomo que asume en el rectángulo de juego, Ginóbili también mostró un tiempo para el análisis y señaló que "tal vez, en este campeonato, recurrimos más al talento individual que tiene cada uno de nosotros antes que al juego colectivo de equipo".
"Pero somos un grupo de grandes jugadores que cualquiera puede aparecer y definir un partido. No hace falta que Luis (Scola) o yo definamos todas las situaciones", ejemplificó.
Y enseguida calificó a la serie de seleccionados albicelestes con los que le tocó participar como "el mejor grupo humano y deportivo que alguna vez integré".
"Nunca me sentí mal. Junto a ellos pudimos alcanzar buena parte de las metas que nos propusimos: la medalla de oro en Atenas 2004 y la de bronce en Beijing 2008", dijo.
Y se refirió, una vez más, al enorme corazón que mostró en las últimas horas el alero santafesino Andrés `Chapu` Nocioni, compañero y amigo que jugó disminuido físicamente la semifinal ante Puerto Rico.
"Lo del `Chapu` (Nocioni) fue increíble. Le voy a estar agradecido de por vida y me siento orgulloso de ser compañero suyo desde el tercer puesto en Beijing 2008", expresó Ginóbili, en referencia a la labor que cumplió el alero en el cotejo por el tercer puesto con Lituania (87-75), pese a acusar tendinitis en ambas rodillas.
Luego se refirió a lo que experimentará el año entrante, en su tercer Juego Olímpico en su carrera.
"Siempre lo dije. Un Juego Olímpico para mí es un evento que está por encima de todo. Inclusive de un Mundial. Porque vivir esas dos semanas en la Villa, con todos los atletas destacados y más importantes del mundo es impagable", reseñó.
"Ahí nos podemos cruzar, por ejemplo, con (Usain) Bolt o con (Roger) Federer. Y somos todos iguales ahí dentro. Estar en la NBA nos hace mal, estamos muy malcriados. Viajamos en aviones de lujo, nos alojamos en los mejores hoteles. La Villa (Olímpica) te hace entender lo afortunado que somos de poder dedicarnos a lo que nos gusta", describió `Manu`.
A su turno, Lamas explicó: “jugamos mejor el primero y el tercer cuarto. Sin embargo Puerto Rico dominó el segundo y en el último nos llevaron al juego que les conviene a ellos y nos descontaron la diferencia”.
El técnico disparó: “ahora vamos por el título y queremos poner toda la energía allí. Ya que estos jugadores hacen muchos sacrificios por estar en la Selección y se merecen ganar” y explicó, para cerrar, que en el último tiro de Barea “aguanté la respiración por primera vez en mi vida deportiva hasta que finalmente no entró”.
La Generación Dorada del Básquetbol argentino, que fue Oro en Atenas 2004 y Bronce en Beijing 2008, podrá defender su lugar en el podio en Londres 2012 y hay mucha alegría en Mar del Plata.
Ahora, queda la final de este domingo desde las 21,15 ante Brasil, para intentar ponerle la auténtica frutilla al postre y despedirse en casa con un título.
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