
El debate podría darse este año en el Congreso. Piden no se mida la temática en tiempos electorales, sino en la cantidad de vidas que se cobra mientras sigue la espera. Cada tres días una mujer muere por prácticas clandestinas
El aborto existe. En clínicas privadas, en espacios clandestinos libres de higiene y cuidados, en casas humildes donde a veces las únicas herramientas son agujas de tejer. “La criminalización del aborto genera injusticia social”, afirma Estela Díaz representante de la Campaña por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito. Porque son las mujeres pobres las que pierden su vida por no poder pagar cerca de tres mil pesos por esta práctica en lugares acordes. Los números oficiales indican que cada año unas 500 mil mujeres en el país interrumpen su embarazo; que se dan 78 mil hospitalizaciones por complicaciones pos aborto y que son cerca de 100 las mujeres que fallecen anualmente producto de las prácticas clandestinas.
El proyecto para la despenalización y legalización de la interrupción voluntaria del embarazo -que cuenta con el aval de medio centenar de legisladores- sería tratado durante este año en el Congreso de la Nación. “Algunos sectores argumentan que no conviene discutir la legalización del aborto en un año electoral. Nosotras creemos que es un argumento perverso. Nuestra sociedad ya está preparada para asumir este debate”, sostuvo Malena Nisman, coordinadora nacional del Colectivo Juana Azurduy y asesora de la diputada Cecilia Merchán.
A partir de los datos que se desprenden del Ministerio de Salud de la Nación -que indican también que en términos de comparación son casi la misma cantidad de nacimientos y abortos que se producen por año-, Díaz y Nisman plantearon la necesidad de avanzar en la legalización del aborto.
“Si hay una legislación que muestra su ineficacia es la penalización del aborto: que el aborto esté condenado, no disuade a las mujeres que han decidido interrumpir un embarazo. El único efecto concreto que tiene la criminalización del aborto es la injusticia social. La criminalización del aborto no previene vidas, ni salva vidas. Su despenalización y su legalización harían, como efecto inmediato, que no mueran más las mujeres por esta causa”, explicó Díaz.
Enseguida, dos de las panelistas que participaron de la actividad convocada por Las Juanas, CAMM y la Secretaría de Extensión de la Universidad, plantearon la situación de aquellos países donde el aborto ya es legal. “No existe la mortalidad por aborto porque es una práctica médicamente sencilla”, apuntó Díaz.
A su turno, Nisman señaló que las cifras marcan que hay un estancamiento en los números o un descenso de la tasa de abortos. “La interrupción de los embarazos viene acompañada de un fuerte seguimiento en términos de prevención y de asistencia en salud sexual y reproductiva”, sostuvo.
En este debate, existen voces contrarias que plantean que legalizar el aborto hará aumentar la cantidad de estas prácticas. Frente a ello, Nisman explicó: “Lo importante es pensar que si ante una situación que existe, que son alrededor de 500 mil mujeres que por año interrumpimos nuestro embarazo, va a haber respuestas en término de políticas públicas o no. Nos parece que ese es el debate: si el Estado se va a hacer cargo de esa situación”.
Durante una charla con El Atlántico, ambas coincidieron en que es necesario contemplar que una mujer no decide a la ligera hacerse un aborto, que no se trata de una decisión sencilla. “Este debate se parece al debate del divorcio vincular. Cuando estamos discutiendo ampliación de derechos, siempre aparecen las voces conservadoras de la sociedad que quieren retrotraer situaciones a momentos de mucho sometimiento y dominación de las mujeres”, planteó Díaz.
En este sentido, hizo referencia a que “la ampliación de estos derechos colisiona con una visión muy tradicional de un lugar de la mujer, con entender que la maternidad aparece como una obligación, como un dato biológico y por lo tanto si nos podemos embarazar estamos obligadas”.
“El hijo así -continuó- aparece como un castigo por haber tenido relaciones sexuales y no un deseo o parte de un proyecto de vida. Y esto es lo que fundamentalmente defendemos. Nadie se embaraza para abortar”.
La representante de la Campaña manifestó que “se pretende llegar a que cada vez haya menos abortos. Y para esto debe haber educación sexual en todos los niveles de la enseñanza, que el programa de salud reproductiva llegue de manera plena a todos los lugares del país, y el aborto debe ser legal si se llegó a la situación de que igual se produjo el embarazo no deseado”.
EL DEBATE QUE SE VIENE
Se estima que el proyecto por la legalización del aborto será eje de debate en el Congreso de la Nación durante este año. Nisman adelantó que es el cuarto tema a tratar en la Comisión de Legislación Penal, que es donde se empezó a discutir hacia finales del año pasado. “Es donde hay que profundizar y dar la batalla. Hay estadísticas que muestran, desde mediados del año pasado a esta parte, que por primera vez en la Argentina hay más personas a favor de la legalización de la interrupción voluntaria de embarazo que en contra”, destacó.
“Nos parece -sumó Nisman- que el Congreso debe ponerse a tono con ese debate que existe en la sociedad. Cuando sabemos que la interrupción voluntaria de embarazos cobra vida de mujeres, entendemos que las especulaciones políticas lo único que hacen es demorar el tiempo y como consecuencia que tengamos más mujeres muertas por complicaciones de abortos clandestinos. Los tiempos en esta materia no se miden en tiempos electorales sino en cuántas vidas se cobra esta demora”.
Díaz adhirió. “La sociedad viene saldando el debate del aborto”, dijo. Una prueba de ello es que el proyecto cuenta en el Congreso con la firma de 50 legisladores nacionales de un amplísimo arco político. No hay prácticamente antecedentes de iniciativas que lleguen con esa cantidad de rúbricas. Además, durante el 2010 siete universidades, a través de sus Consejos Superiores, se manifestaron a favor de que se trate esta temática y que se resuelva en pos de la despenalización del aborto. “Esto habla de cómo otros actores sociales están diciendo: 'Bueno señores legisladores, es su turno'. Esperamos que sea el 2011”, cerró Díaz.
soy vendedora de ropa y cosmeticos a domicilio, empresas, empleados estatales, comercios, colegios, etc. Y mi hermano tiene un kiosco de diarios y revistas en el barrio Puerto.
Entre los dos, comentando esta nota del Atlantico, hemos sumado nuestras experiencias basadas en multiples contactos, intercambio de opiniones y charlas con la gente. Gente de todas las edades y sexos, de todas las clases sociales. Y elaboramos nuestra propia estadistica: más del 80% de la población (al menos en Mar del Plata y zona) está en contra de la legalización del aborto. No sé esas mujeres de donde han sacado que cuentan con el apoyo de la mayoria.
Las drogas causan muchas mas muertes que 100 personas al año y sin embargo grupos autodenominados progresistas han logrado que se despenalice su consumo.
Saquen conclusiones.
No hay cifras oficiales sobre abortos clandestinos ni sobre mujeres que mueren por esa causa. A lo sumo, algun funcionario habrá hecho referencia a lo de "100 por año", pero esa cifra es sobre números aportados por los mismos organismos que representan a las abortistas. Por lo tanto no son cifras confiables.
Al respecto, si mal no recuerdo en los campos de concentración de la Alemania nazi sus autoridades forzaban abortos a las mujeres judias y gitanas embarazadas, pues decian que con la panza inflada no servian para trabajar.
O sea, que entonces los acólitos de Hitler consideraban al embarazo un estorbo, una molestia, una carga... Igual que los nazis piensan estas mujeres reporteadas por El Atlántico. Para ellas el feto no es un ser humano en formación sino una masa de carne que molesta.
Creo que deberian ser procesadas por apologia del infanticicio y por alentar prácticas nazis.
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