VÍ POR AHÍ... |

 Opinión

01.09.2010 | 07:23 hs.

Un nuevo duende para el Colón

Aumentar Disminuir
Tamaño del texto
Guillermo Eduardo Wullich. (Foto Ricardo Stinco)
Guillermo Eduardo Wullich. (Foto Ricardo Stinco)

“Voy a ser como Gardel, me voy a morir en Colombia”. Hace unos cuántos años, Willy Wullich le decía estas palabras a un periodista marplatense, sentado en una mesa del desaparecido café Colombia, ubicado en la esquina de Hipólito Yrigoyen y San Martín. Las decía seguramente sin pensar que se convertirían en una afirmación cuando casi a las 22 del lunes, en ese lugar -ahora con otro nombre- su corazón paró.

Ahí, donde todos lo saludaban al entrar, donde hacía tiempo entre función y función de su querido segundo hogar (el Teatro Colón), donde era fácil encontrarlo y sentarse un rato a hablar, se introdujo en un profundo sueño del que ya no pudo despertar. Y nos dejó... dejó sus muletillas al hablar, sus “cabronadas” y risas, su palmada en la espalda o su mano en el hombro al saludar, su explícito apoyo y amor por el teatro marplatense y por el cargo de director que le tocó ocupar desde hace una docena de años.

Como toda persona que dedica su vida a una función pública y a tomar decisiones que incumben y/o modifican quizás la vida y accionar de otros, Willy recibió palabras y gestos de apoyo, pero también, en tono de repudio y reproche. No sólo dentro del ámbito teatral sino también del gubernamental. Pero como se sabe, nadie nació para ser amado por todos... aunque si por muchos. Por eso siguió adelante, de la mano de una fuerte convicción personal de cómo, a su entender y criterio, debía funcionar el Teatro Colón. Y logró que esa sala dejara atrás su imagen de cine porno para convertirse en un espacio del arte marplatense, abierto los 365 días del año, donde muchas compañías, artistas, agrupaciones y películas, han formado parte de su cartelera de verano o permanente.

“Dejamos una huella imborrable en el Colón” decía a El Atlántico días atrás, al mismo tiempo que afirmaba que su labor ya estaba cumplida, pero que seguiría realizándola “hasta que el cuerpo aguante o llegue una gestión municipal que no quiera que esté más”, en clara alusión a las intenciones de jubilarlo que surgieron en los últimos tiempos y a las voces que pedían una renovación urgente en el manejo del espacio.

Desgraciadamente sucedió lo primero. Y aunque su salud estaba notablemente deteriorada hacía un tiempo, la fuerza que demostraba cada día al levantarse y dirigirse al Colón a trabajar, era admirable y esperanzadora.

Soltar a un ser querido no es una elección que cualquier humano pueda hacer fácilmente. Quizás por eso Willy se fue sin avisar, sin que le podamos decir un “esperá” o al menos un “adiós”. Tal vez porque él mejor que nadie sabía que no se irá nunca más de esta ciudad, no porque su cuerpo descanse en paz en estas tierras, sino porque desde hoy -tal como muchos coincidimos al recordarlo- será el líder de los duendes del Colón y cada vez que entremos a esa sala estará ahí, firme, con su sonrisa, dando comienzo a un nuevo espectáculo con su tradicional “¡Ahí va!”.

Comentarios (4)

Pupetin  | 
07-10-2010 23:19 hs

Todo muy emotivo, lástima los nombres que se están barajando como sucesores de Willy, cada uno más desastroso que el otro.

Belen  | 
01-09-2010 19:01 hs

Muy bueno tu homenaje Majo, te felicito. Me hiciste emocionar hasta las lágrimas. Realmente se fue como él quería. Y seguramente que allí estará dando vueltas y liderando a todos los duendes sin perderse un ensayo de la orquesta.

Emiliano giri  | 
01-09-2010 18:25 hs


Maria Jose, queria felicitarte por la nota, lo pudiste describir tal cual es.
Se fue un tipo bueno, que sintio al Colon como su casa y asi nos lo supo transmitir a todos los que tuvimos la suerte de haber podido trabajar con el.
Va a ser muy dificil pasar por la puerta del teatro y no atinar a pasar a tomarse un cafecito con el, pero la vida es asi y los que lo queremos sabemos que estos ultimos dias fueron los mas felices de su vida.
Willy no se fue, dicen que ahora se dedica a liderar a los de duendes, que sin dudas existen en el Colon.

Marcelo   | 
01-09-2010 10:28 hs

Te felicito por tu editorial sobre Willy, me hiciste lagrimear. Una belleza de nota, excelentemente escrita y con sentimiento y crítica.
Bravo Majo!! Willy se lo merecía...

comunidad
Del.icio.us Digg Enchilame Facebook Flenk Fresqui Google Meneame MySpace Technorati Twitthis Yahoo
encuesta
¿Cuál de las cuatro estaciones del año te gusta más?
Primavera
Verano
Otoño
Invierno

Copyright 2010 Alta Densidad S.R.L - Todos los derechos reservados - Director General: Mariano Martín Rodríguez

Inicio | Canales RSS | Depto. Comercial| Contáctenos | Quiénes Somos | Condiciones de Uso