Refugiado en el noveno piso de la calle Parera, en Capital Federal supo resistir al pedido de extradición de la justicia española y una afección mental degenerativa lo dejó fuera del juicio por los crímenes cometidos en el centro clandestino de detención que funcionó en la Base Naval local.
A los 84 años, el contralmirante Juan Carlos Malugani murió en la paz de su hogar y rodeado de sus seres queridos, sin que la justicia pudiera echarle mano.
Fue jefe de la Base Naval Mar del Plata desde enero de 1976 hasta el mismo mes del año siguiente. Allí inició sus tareas como capitán de navío y antes de abandonar la repartición ya era contralmirante. Durante esos doce meses firmó notificaciones a los familiares de desaparecidos y a sus superiores con un sello que rezaba: “Comandante de Fuerzas de Tareas”. También reconoció haberse robado los bienes de los desaparecidos, pero no haberlos secuestrado.
En 1979 fue titular de la Dirección de Instrucción Naval. El juez español Baltazar Garzón lo señaló como uno de los responsables de la Escuela de Suboficiales de Mecánica de la Armada (ESMA) y le imputó el secuestro de 42 personas, la privación ilegitima de la libertad y torturas de 68 personas y la desaparición forzosa de otras 15. En octubre de 2001 se libró una orden de captura internacional y un pedido de extradición. Nunca se pudieron cumplir.
Los dolores de cabeza le llegaban del viejo continente. Desde que en 1989 había sido incluido en la nómina de represores indultados por el ex presidente Menem, la justicia argentina ya no lo molestaba.
A través de los testimonios en el Juicio por la Verdad, celebrado en el Tribunal Oral Federal 1de Mar del Plata, se lo acusó de asociación ilícita, abuso de autoridad, omisión de deberes de funcionario público, secuestros, torturas, desapariciones forzada de personas, sustracción de menores, adulteración de documento publico y homicidio agravado.
Cuando en octubre de 2004, los jueces pidieron su detención, los denunció por "manifiesta connivencia" con organismos de derechos humanos, incumplimiento de los deberes de funcionario público y prevaricato. Resistió dos años más en su casa
El 24 de noviembre de 2006 fue detenido por orden del juez federal Alejandro Castellanos por los crímenes cometidos en la Base Naval. Pasó unos días en la sede de la Policía Federal de Mar del Plata y volvió a Buenos Aires con arresto domiciliario.
Cuando la causa Base Naval 1 fue elevada a juicio oral, Malugani ya estaba enfermo. El 25 de marzo pasado cumplió 84 años sin darse cuenta. Estaba postrado y con sus facultades mentales muy deterioradas.
El último lunes, mientras se desarrollaba la segunda audiencia del juicio que debía tenerlo en el banquillo de los acusados, murió. En el diario La Nación del martes se publicaron once avisos fúnebres: “Papá, te fuiste, pero dejaste mucho. Nos dejaste tu ejemplo. Siempre supiste hacer las cosas bien, y con alegría. Nadie supo respetar los valores como vos. Fuiste, sos y serás un grande con la humildad de los grandes. Gracias por tanto. Tus hijos”.
AHORA VAMOS POR TODOS LOS FUNCIONARIOS DE LA JUSTICIA PENAL DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
NO SOLO HOOFT SINO LA DRA PORTELA QUE SE ESCONDE TRAS LOS PRIVILEGIOS DE LA JUSTICIA Y ERA SOCIO DE CINCOTTA
Qué triste que los hijos no hayan aprendido nada... Lamentablemente hay más genocidas dando vueltas.
Como Kirchner igual que él.- Ninguno pagará por sus tropelías
Sigan llorando RESENTIDAS!! NUNCA MAS LACRA COMO USTEDES!!
Es extremadamente VERGONZANTE que le escriban algo como "Nadie supo respetar los valores como vos" ¡ Si esos fueron los valores ! ( POBRES PIBES )
La impunidad de un ex cobani represor...
No lo puedo creer. No puedo creer el mensaje de sus hijos. Ni que aún haya gente que siga esa línea de pensamiento. Y la impotencia de la impunidad de este hombre. No puedo decir más, quede estupefacta.
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