Presentó su disco solista “Imán”. De sus 30 años en la música destacó su actual etapa: “Es una época fantástica”, dijo. Además realiza en la ciudad su tercer video. Entrevista.
“Termino y voy a cenar. Me gusta comer pescado”. Así describió Adrián Otero su estadía en la ciudad, donde esta noche, a las 22, presentará su disco solista “Imán” en el concert bar de Juan B. Justo 620.
Además, se encuentra rodando un nuevo video, que pertenece al tema "Acaso si supieras". Este es el tercero que produce en Mar del Plata.
Entre el proceso de filmación y los preparativos para su presentación, el músico habló con El Atlántico. Destacó los avances de su etapa solista y aseguró que no extraña formar parte de “Memphis, la blusera”.
- ¿Por qué elegiste Mar del Plata para realizar tus videos?
- Encontré un equipo de gente genial, que trabaja bien, podemos intercambiar ideas, ponernos de acuerdo.
Al mismo tiempo, el ex Memphis quiso adelantar detalles de su show. “Me presento por primera vez con mi banda. No voy a tocar todo, voy a tocar seis temas del disco nuevo y las canciones que la gente está acostumbrada a escuchar de mi autoría. Elegí armar una banda con jóvenes, mi hijo (Julián) en la batería que tiene 19 años y el más grande que tiene 30. Me dan energía, le aportan ganas y me hacen acordar cuando tenía esa edad, que me divertía. Conseguí un sonido distinto”.
-¿En que sentido?
- La presentación tiene dos blues, que es bastante, y otras músicas, hasta disco. Y la banda tiene momentos que suena muy descontracturada. Hay momentos que somos esquematizados y momentos de libertad absoluta donde cualquier cosa puede suceder, dirigidos por mí al estilo batuta. Eso está buenísimo.
-Además este año cumplís 30 años con la música. ¿Qué etapa destacás de todo lo vivido?
-Ésta, porque estoy libre, sano, gordo, pero es una época fantástica porque me reencontré con mi hijo. Lo tengo tocando conmigo y eso me hace muy feliz.
-¿Y Memphis?
- Memphis es muy importante para mí porque ahí me hice hombre, estuve 27 años. No voy a desechar gran parte de mi vida, pero había llegado un punto en que no estaba más cómodo, no me ponía de acuerdo, me aburría y para ganar dinero solamente no vale la pena, prefiero remarla de vuelta.
-¿Extrañas algo de Memphis?
- No, sinceramente no, pero me costó. Pasar de hablar en plural a decir ‘yo’, hablar en singular, o al tomar una decisión y saber que no la consulto con nadie. Me manejo solo en la parte empresarial también. Pero sarna con gusto no pica.
- ¿Cómo vivís esta nueva etapa que surge luego de un quiebre personal?
- Esto es una reacción mía en pro de vivir y de ser una persona que estaba totalmente desperdiciada. Todo lo que había leído, lo que había estudiado no me servía para nada. Era un instrumento de la droga y en un momento dado dije ‘basta’ y pedí ayuda en un sanatorio. Pero no quiero hablar de eso porque no tiene vigencia.
En este sentido, Otero destacó todo lo que vive actualmente, en su etapa solista. “Estoy sin parar. Además de eso tengo ganas de viajar, de irme a Europa, de hacer todo lo que no hice con Memphis y ahora me tomo la libertad de cantar en varios formatos. Tengo un espectáculo con un piano donde muestro mi faceta de actor. Lo que más me importa es haber recuperado el amor de mi hijo, que nunca lo perdí en realidad”, enfatizó.
-¿Cómo sigue tu carrera este año?
- Estoy planificando mi próximo paso, un disco. Tengo ganas de hacer un homenaje al rock argentino. Yo soy autor, pero hay canciones que me gustan y las quiero hacer. Estoy viendo porque la industria discográfica esta vapuleada; descargas de Internet, piratería, entonces no hay mucha inversión.
- ¿Pensaste en alguna alternativa?
- Tengo un montón, desde filmar un DVD y venderlo en los quiscos de diarios hasta aliarme con un medio de difusión. Alternativas hay, ahora hay que negociar. No hay que ser impulsivo, entonces estoy viendo tranquilamente pero sin pausa.
- Sos una de las voces referentes del blues. ¿Cómo vez actualmente el género en el país más allá de Memphis y la Mississippi?
- Memphis a Mississippi le ha llevado más de diez años, no se puede comparar. Papo fue una gran pérdida; después esta Botafogo y hay una cantidad de bandas de blues muy importantes. Pero como la industria del disco esta difícil, se tocan circuitos muy chiquitos. El blues fue dominante en los ‘90, es como el abuelo de todas las músicas pero siempre vuelve.
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