
El DT festejó un nuevo título que incrementa su cuenta personal. “La gloria es sagrada” destacó el técnico de Peñarol y la Selección.-
“Esto tiene un sabor muy especial, nos quedamos con un torneo en Argentina, en Mar del Plata y tras ganar en suplementario por dos puntos. Más no se puede pedir”. Sergio Hernández no pudo ni quiso ocultar su emoción tras obtener un nuevo título como entrenador. “Oveja” celebró como pocas veces, de cara una de las plateas, agitando sus brazos y arengando a la gente, que a esa altura ya deliraba con un nuevo grito continental. Otra vez, con él como director técnico, al igual que en Mexicali 2008.
Minutos antes del comienzo de la final, se observaba que para Sergio Hernández no era una definición más, de las que ya está acostumbrado. Salió a la cancha, saludó al público e incentivó el aliento de un Polideportivo casi colmado. Sufrió mucho sobre el final del tiempo regular, pero celebró como nunca cuando Gerald Brown falló el último tiro de la noche. “En algún momento del juego pensaba que muchas veces pasa que un equipo organiza un torneo y se queda sin nada. Pero pensaba más en todo el esfuerzo que había hecho Peñarol para conseguir esto y hubiera sido una desazón para nosotros no poder poner la frutilla del postre. Gracias a Dios se pudo hacer y estamos festejando”, destacó el bahiense en pleno festejo.
La Liga de las Américas, representa el tercer título de Hernández desde que se hizo cargo de Peñarol en 2007. Además obtuvo la primera edición del certamen continental en febrero de 2008 y, en diciembre del año pasado, se quedó con el Super 8. “Ganar, siempre es la mayor satisfacción. El competidor está más por la gloria que por el dinero, aunque nosotros queremos ganar cada vez más dinero. No quiero ser hipócrita, pero la gloria es sagrada. Para el de la Selección, o para el que nunca ganó. Ganar es nuestro leit motiv”, resaltó el entrenador de la Selección Argentina.
Además del esfuerzo realizado por la dirigencia de Peñarol, para organizar el Final Four con el apoyo del Gobierno municipal y provincial, el “Milrayitas” sacó provecho de un cuerpo técnico capáz y un grupo de jugadores con personalidad. Ante la unión de estos factores, Hernández sostuvo que “yo siempre pedía que la gente se encariñe más con este equipo. Al principio era todo muy frío. No es porque no quiero que me critiquen, es porque esa es la única manera. Cuando todos se ponen detrás de una sola cosa, se consiguen logros importantes. Y cuando Halcones pasó a ganar por 4 o 5 puntos, que en otra ocasión el aire se hubiera cortado con un cuchillo, acá explotó la cancha., fue cuando más gritó la gente. Sin la gente de Peñarol, esto no se puede hacer”
Por ultimo, Hernández repitió una frase que dejó en su primera conferencia de prensa como entrenador de Peñarol, donde había manifestado que se trataba de un club “de locos”. “Están cada vez más locos. Es más, estoy planteando retirarme porque me están volviendo loco a mí, que soy cuerdo. Así que en cualquier momento no me ven más”, anunció con una sonrisa en su rostro.
Inicio | Canales RSS | Contáctenos | Quiénes Somos | Condiciones de Uso