Sergio Hernández, el conductor del campeón, analizó el logro, algo que según su óptica debe ser tomado como un punto de partida. Una secuencia de imágenes imperdible de como vivió la final
El técnico de Peñarol y de la Selección Nacional logró su segundo título con el Milrayitas. En el 2010 tendrá tres desafíos enormes: dos con su club (Liga de las Américas y finales de la LNB) y el más importante; el mundial en Turquía con el combinado nacional.
Mientras sus dirigidos festejaban a pocos metros y la gente deliraba en el Polideportivo, Sergio Hernández accedió al pedido de los periodistas para hablar del título conseguido por Peñarol en el Súper 8, que le dio un premio económico y la clasificación a la edición 2010 de la Liga Sudamericana. “Lo merecíamos y también lo necesitábamos mucho -aseguró de entrada-, porque el romance con la gente estaba empezando pero no se terminaba de concretar. Ahora se concreta ese romance con la gente. Yo digo siempre que los grandes logros se consiguen entre todos: gente, dirigentes, jugadores, entrenadores, todos…”, dijo “Oveja”. “Estábamos ahí con la gente, un poquitito fríos, porque a lo mejor nosotros tampoco estábamos con mucha adrenalina. Pero pudimos concretar un título y ojala este sea el punto de partida y no un punto final de nada”, agregó.
Además, Hernández prefirió no analizar el juego, sino dejar sus sensaciones: “Peñarol nunca había ganado algo como local, había mucha gente esperando este momento y fue nada menos que contra Atenas. Si perdíamos la gente se iba a quedar alentando igual a Peñarol porque vio a dos equipos peleando como leones hasta la última pelota. Quizás tuvimos un poquito de fortuna en algunos tiros que ellos tuvieron, cuando la cosa venía muy trabada. Tengo sensaciones de felicidad, por ver a la gente Peñarol de toda la vida y que va a seguir siendo de Peñarol. Porque nosotros somos un poco aves de paso, nos ponemos la camiseta, pero después nos toca irnos a trabajar a otro equipo. Los que son de acá y lo van a seguir siendo, son los que a mí me emociona ver, en el caso de los jugadores, Tato (Rodríguez) y Marcos (Mata), a Domingo (Robles) y todo su equipo, Alfredo Miño, que pasó un momento duro, la gente, que con todo lo que cuesta paga su entrada, está presente, y no nos podía ver ganar en su propia casa. Eso es lo que me queda”.
Inicio | Canales RSS | Contáctenos | Quiénes Somos | Condiciones de Uso