Peñarol ganó el torneo de mitad de temporada que se disputan los mejores equipos del país y ratificó su condición de gran candidato para ir en busca del título que desea fervientemente desde hace 15 años. Jugó un partido de playoff con Atenas y lo ganó por 74-67.-
Leo lo hizo
Con Gutiérrez como líder y figura, Peñarol pudo sacarse el estigma de Atenas y se consagró campeón en su casa por primera vez en la historia. El Super 8, se queda en Mar del Plata
Aquel jugador que tantas veces lo había amargado, esta vez estaba de su lado. Y como nunca, su presencia en el equipo se sintió. Se respiró. Había un referente, un líder a quien darle la bola en los momentos más calientes. Y él, como casi siempre, resolvió bien. De principio a fin. Era el que lo podía guiar al campeonato. Y Leo Gutiérrez lo hizo. Para que delire el hincha de Peñarol, que por primera vez en su historia lo pudo ver campeón en Mar del Plata.
Las heridas de la final de la última Liga comenzaron a cerrarse anoche. Ante el mismo rival, con la paridad y los nervios de siempre, esta vez el equipo de Sergio Hernández pudo. Su jugador campeón olímpico le pagó con creces. Metió 27 puntos, y se hizo cargo de todo para doblegar a los cordobeses por 74 a 67. Sus compañeros, se encargaron de hacer una defensa fantástica, que le pagó con la misma moneda a un equipo doctorado en esa materia. Y el Super 8, se quedó en Mar del Plata. "Tato", cortó las redes y la locura fue total. Como en 2006, luego de ganarlo en Neuquén de la mano del "Negro" Romano, el "Milrayitas" tendrá una feliz Navidad. Y el 31, levantará la copa, apuntando hacia la Liga de las Américas y la Liga Nacional. En Peñarol, saben que con Leo, todo es posible.
El partido comenzó con un trámite tan parejo como todos los últimos duelos entre ambos equipos. "Tato" Rodríguez tuvo un arranque certero y anotó los primeros 7 puntos de Peñarol, ante un Atenas que encontró soluciones con Lo Grippo (6 puntos en el parcial) en la pintura. Su compañero en el juego interior, Djibril Kanté, fue una rueda de auxilio constante a la hora de bajar rebotes (5). El "Milrayitas" nunca pudo despegar por más de 4 puntos de diferencia, no estuvo fino desde el perímetro 1/6 en triples) y, a pesar de los intentos de Leo Gutiérrez (6) de atacar el canasto, perdió el primer cuarto (18-19) porque en Atenas hubo un buen pasaje final de Andre Laws (9 unidades en los primeros 10').
En el segundo cuarto, Peñarol tuvo un arranque que ilusionó. "Tato" asistió para dos conversiones consecutivas de Leiva y apareció el tiro de afuera: dos "bombazos" de Leo Gutiérrez y uno de Campazzo permitieron que el local se escape (29-21). Sin embargo, entre los cambios (Campazzo y Diez por "Tato" y Leo) y la buena gestión defensiva de los cordobeses, Peñarol se quedó sin gol y forzó demasiado las situaciones ofensivas. Atenas se acercó con Lo Grippo (6), Locatelli (4) y un buen ingreso de Cristian Romero (4). Y sobre el final del segmento, el "Griego" pasó al frente y se fue al vestuario ganando 38 a 35. Un dato que no es menor: Peñarol lanzó 3/8 en tiros libres en el primer tiempo. Además, permitió 8 rebotes ofensivos de Atenas.
En las primeras acciones del tercer cuarto, Leo Gutiérrez se hizo cargo de la responsabilidad y fue el guía en ataque. Anotó, pasó, cortinó y eligió siempre buenas opciones. Peñarol tuvo goleo en varios intérpretes y fue sacando ventajas a través de un sólido trabajo defensivo, que impidió que Atenas convierta cerca del canasto y forzó cada lanzamiento de los cordobeses. A 1'37'' para el final del cuarto, Peñarol ganaba 55 a 48 y el estadio explotaba. Pero Atenas, con cuatro libres (dos de Lo Grippo y otros dos de Locatelli) y un triple de Laws ante la marca de Gutiérrez igualó el juego en 55. Un doble de Leo sobre la chicharra, le dio la ventaja al elenco de Hernández en el cierre del segmento (57-55).
El último cuarto se vivió a puro nervio. Afuera y adentro, todo era tensión. Peñarol, pareció romperla con cuatro puntos seguidos en el inicio (61-55). Pero Atenas, tuvo su racha después y empardó el tanteador. Era un duelo de defensas extremas, y nadie podía destrabarlo. Atenas pasó al frente (64-63) pero rápidamente el elenco marplatense retomó el mando de las cifras. A 1'38'' para el final, con el tanteador igualado (65 - 65). Leo Gutiérrez asistió a Mata que hizo estallar al Polideportivo con un "bombazo". A Atenas le faltó eficacia desde la línea de libres en momentos claves (erró 5 en el epílogo) y a Peñarol le sobró para quedarse con el juego y el campeonato. Pero sobre todo, el equipo de Hernández tuvo un líder que lo condujo hacia la gloria y fue Leo Gutiérrez. Ni él ni Campazzo fallaron en el cierre y desataron un desahogo que esperaba todo Peñarol.
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