
Fue luego de que la semana pasada sembraran dudas sobre implementarlo. Y de que se frustrara el veloz tratamiento legislativo que había propuesto el oficialismo. Ya no podrá ser aprobado en la sesión plenaria del jueves.-
Fue después de que la semana pasada sembraran dudas sobre su implementación. Y de que se frustrara el veloz tratamiento legislativo que había propuesto el oficialismo. Ya no podrá ser aprobado en la sesión plenaria del jueves.
Después de las idas y vueltas de la semana pasada, que entorpecieron el análisis del expediente en el Concejo Deliberante, los empresarios del transporte ratificaron ayer el convenio que el viernes 30 de octubre firmó el Gobierno con el presidente de la asociación que los agrupa (Ametap), José Ferraresi.
El acuerdo en cuestión estipula que las concesionarias tendrán un año para implementar el sistema de tarjetas por aproximación para el cobro de los boletos en los colectivos, pero que podrán incorporar monederas en el período de transición.
Establece además que, mientras no esté el mecanismo prepago, no podrá haber pedidos de aumento tarifario. Y que los empresarios subirán, de acá a diciembre de 2010, los aportes del Fondo del Transporte del 1 al 3 por ciento de forma progresiva. Se trata del colchón financiero que utiliza el Municipio para reparar las calles por donde circulan los micros.
La confirmación del convenio fue notificada a la mañana por los titulares de las seis empresas que componen Ametap (25 de Mayo, General Pueyrredón, El Libertador, Peralta Ramos, 12 de Octubre y Batán). Incluso la firmó Ferraresi.
En la nota, que llegó bien temprano al despacho del secretario de Gobierno, Ariel Ciano, los empresarios recordaron que el Concejo aprobó “unilateralmente, sin pactarlo” con las compañías la puesta en marcha del sistema de tarjetas por aproximación en 90 días.
En otro claro gesto de desaprobación a lo votado el 9 de octubre por buena parte de los bloques opositores, memoraron que la ordenanza “no reguló” ningún incremento tarifario para garantizar el nuevo mecanismo de cobro, y que por eso fue vetada de forma parcial por el intendente. Finalmente, aseguraron que “prestan conformidad al convenio –firmado con el Ejecutivo- en los términos en que ha sido consensuado”.
Ciano anunció que la ratificación empresarial ya fue girada al Concejo “para que la convalide”. Apuntó que la intención del Gobierno es “que haya un sistema de cobro que permita un control absoluto por parte del Municipio” y que la firma de Ferraresi “le da fuerza” a la presentación de los concesionarios.
Sucede que una de las cláusulas del convenio establecía que en tres días hábiles los dueños de las empresas debían ratificar lo que había firmado únicamente Ferraresi en representación de Ametap. Pero pasó más de una semana para que ello ocurriera.
Según el Ejecutivo, apenas se trata de una cuestión formal. Para algunos concejales opositores, como la presidenta de la Comisión de Transporte, Verónica Hourquebié, el texto inicial quedó invalidado por ese incumplimiento. En el Gobierno creen, de todas maneras, que bastará con que las comisiones pidan un informe a la procuraduría municipal para aventar las dudas.
Lo que no podrá el oficialismo es aprobar el texto en la sesión plenaria del jueves. ¿El motivo? Según el reglamento del cuerpo, tienen que pasar tres días hábiles desde la aprobación de un proyecto en comisiones para que se trate en el recinto.
La semana pasada, en cambio, el bloque de Acción Marplatense parecía tener todo encaminado. Había convocado a una reunión conjunta de las tres comisiones y buscaba en la oposición los votos que le permitieran un rápido despacho al expediente. Pero el mismo viernes, el día previsto para el cónclave, el vocero de los empresarios advirtió que no estaban del todo conformes con lo que se había firmado.
De inmediato, el presidente del Concejo, Marcelo Artime, les pidió a los presidentes de las comisiones que levantaran la reunión. Los radicales lo desoyeron e igual la convocaron, pero no lograron quórum porque el oficialismo cerró filas y no bajó a debatir. En AM explicaron que no se podía tratar un acuerdo que desconocía una de las partes involucradas.
Lo cierto es que no sólo el vocero de Ametap advirtió que había que discutir “la letra chica”. El propio Ferraresi había afirmado unos días antes que el convenio debía ser “puesto en charla”.
El domingo, el intendente Gustavo Pulti mostró su descontento: sugirió que los transportistas siempre buscan “la posibilidad más cómoda y razonable para sus intereses”, y aclaró que, si no ratificaban todos los puntos del acuerdo, la única ordenanza que iba a quedar vigente sería la de las tarjetas por aproximación.
Según una alta fuente del Ejecutivo, esa fue la principal carta de negociación para que los concesionarios dieran su consentimiento. “Les avisamos que íbamos a reglamentar esa ordenanza para que en 120 días estuvieran las tarjetas”, reveló.
Fuerte cuestionamiento de agrupaciones kirchneristas
Distintas agrupaciones locales del kirchnerismo cuestionaron duramente la decisión del Ejecutivo municipal de vetar en forma parcial la ordenanza de las tarjetas por aproximación.
En un comunicado conjunto titulado “Vergüenza e indignación”, el Movimiento Evita, el Partido Intransigente, el Frente Grande, Enapo, la agrupación Germán Abdala y el Instituto de Planificación Federal aseguraron que el Gobierno local tomó la determinación “con argumentos insostenibles, por falsos o sugestivamente equivocados”.
Según estas agrupaciones, la intención es “poner en funcionamiento un sistema obsoleto, repudiado por inseguro y que, casualmente, elimina los controles transparentes sobre el servicio y la información necesaria para el cálculo de tarifas”. Aunque no las mencionan, es obvio que refieren a las monederas, que según el convenio firmado por el Ejecutivo y los empresarios podrán implementarse durante un año.
“Avergüenza lo que, si no es mala fe, está mostrando una inaceptable estupidez. La única excusa esgrimida es un presunto ‘justo derecho’ que tendrían los empresarios del transporte para exigir aumento de tarifa si se los obliga a implementar el sistema (de tarjetas por aproximación) y que, de insistir en ello sin concederlo, se desembocaría en el paro empresario y el caos del transporte”, dice el documento sobre los argumentos que dio el oficialismo para vetar el plazo de 90 días para instrumentar las nuevas tarjetas.
“La verdad es que los empresarios no sólo no habrían de sufrir ningún ‘impacto económico’, como irresponsablemente informó el procurador municipal, sino que -vía la tarifa- ya han recuperado de los usuarios todo lo que invirtieron en el actual sistema y aún se les ha adelantado prácticamente la totalidad de lo que deberían invertir en el nuevo”, agregaron.
Afirmaron además que “la inversión la pagan los usuarios siempre que la tarifa se calcula para cubrir todos los costos, toda la inversión y una ganancia razonable”.
“¿Cómo se puede recibir un ‘impacto económico’ por algo que me ‘regalan’?”, se preguntaron. “Encima, han pasado cuatro años desde que recuperaron lo que invirtieran en el actual sistema y desde ese momento están ‘juntando’ recursos que no corresponden. Y si dicen, sin razón legal, que tienen problemas de disponibilidades para el cambio, esto podría ser si tuvieran que pagar todo al contado rabioso, algo innecesario y que nadie les pide”.
De las monederas dijeron que son un mecanismo “que no sirve, que contradice las ordenanzas vigentes, (fue) repudiado oportunamente por el gremio y la comunidad toda por la consiguiente inseguridad y que, fundamentalmente, permite que los empresarios sigan escondiendo y falseando la información”.
Por último, subrayaron que “es inaudito el cambio de postura que ha tenido el partido oficialista: está haciendo todo cuanto bien denunciara cuando era oposición”.
Como siempre, desde hace cincuenta ñaos, los empresarios hacen lo que ellos quieren, en complicidad con el gramio de la UTA.
Es por demás claro el negocio de las monederas.
Recuerden: las tas tarjetas magnéticas comenzarán a "fallar", y nos obligarán a pagar los boletos con monedas. Como faltan monedas, las venderán.
Lamento que el señor Pulti, que está haciendo un excelente trabajo en la municipalidad haya caido en la maraña que tejen los transportistas.
No pierdo la esperanza de que tenga la valentÃa de frenar esta necedad.
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